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"Es una cotidiana tarea de
captación de información de distinta índole". La frase forma parte del descargo
que el ministro de Gobierno de que Entre Ríos, Faustino Schiavoni, le entregó al juez
que investiga el seguimiento de dirigentes del Frepaso por parte de servicios de
inteligencia provinciales. Así, el funcionario reconoció que esas órdenes son cosa
de todos los días en su distrito.
El caso recién salió a la luz ahora, pero su último antecedente judicial data del 28 de
febrero de este año. Ese día, cuatro dirigentes de la agrupación y Mate Amargo del
Frente Grande entrerriano presentaron ante la justicia un hábeas data, para comprobar si
eran ciertas sus sospechas acerca de un seguimiento policial.
El pedido, que la Constitución reformada en 1994 contempla para quienes desean saber que
información tienen sobre su persona las dependencias públicas, terminó en manos del
juez Mario Franchi. El magistrado, siguiendo el trámite de rigor, le pidió informes al
Gobierno provincial, que controla a la policía local.
Schiavoni asumió entonces la representación del poder ejecutivo, cuya cabeza es el
gobernador Jorge Busti , y admitió por escrito ante el juez que el pedido de informes a
la Dirección de Inteligencia fue ordenado por el Gobierno. Además, informó que esas
órdenes forman parte de una práctica habitual.
En una extensa presentación, el ministro reconoció que el 11 de diciembre de 1998
ordenó investigaciones sobre ex militantes comunistas, pero trató de minimizar la
cuestión. En la primera parte de la fundamentación del expediente, Schiavoni negó que
en esa investigación haya existido "procede inquisitorial alguno". A la vez,
descarta "que existan averiguaciones en la oscuridad, con intención de resucitar una
metodología siniestra en nuestra historia reciente".
Pero, más adelante, Schiavoni admite que el Poder Ejecutivo le pidió a la Policía
entrerriana datos sobre la agrupación política, con el objeto de "sistematizar
información". y que lo hizo "debido a que a una inicial militancia pública de
algunos de sus miembros en el Partido Comunista, siguió la misma en el Frente Grande,
para luego formar parte del Frepaso".
El funcionario, tras explicar que esa "captación de información" es común en
la provincia, recordó que en ocasiones anteriores la metodología se utilizó "como
partido político mayoritarios, como el Justicia lista y la UCR".
Incluso fue más amplio. "La tarea, a modo de ejemplo, abarca también variada
información del quehacer sindical, gremial, empresarial o bancario, entre otros caso, sin
que ello puede interpretarse como una actividad persecutoria", detalló. En el caso
de la agrupación "Mate Amargo", el pedido de investigación desencadenó la
denuncia de los dirigentes Amílcar Reali, Carlos Migliavaca, Adolfo Blejer, Ricardo
Rodríguez, Mario Bellman y Rubén Pagliotto.
Todos ellos quieren la renuncia de varios funcionarios entrerrianos. Además de
pedir el alejamiento de Schiavoni, los dirigentes del Frente Grande exigieron que dejen
sus cargos tres comisarios: el jefe de la Policía provincial, Santos Errasti, el subjefe,
Ernesto Geuna, y el director de Inteligencia, Hector Marcolini.
CLARIN 4/3/1999
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