SANTIAGO DEL ESTERO

La Iglesia denuncia una red de espías


Dice que el gobierno de Juárez vigila en secreto a algunos de sus miembros. Y también a la oposición


JULIO RODRIGUEZ
Santiago del Estero. Especial.


El Gobierno santiagueño tiene una importánte red de espionaje destinada a vigilar desde hace varios años a políticos opositores y a sacerdotes y obispos de la Iglesia local, según reveló ayér una investigación realizada por un diario local.
La Secretaría de Derechos Humanos del Obispado de Santiago dél Estero confirmó esta denuncia, que se hizo pública por una investigación del diario El Liberal.
 En el informe, difundido hace ya varios días y negado por el gobierno provincial que conduce el justicialista Carlos Juárez, un ex agente de inteligencia provincial cuenta cómo en 1995 se le pinchó el teléfono al fallecido obispo santiagueño monseñor Gerardo Sueldo.
El artículo de El Liberal da cuenta de un tema que circulaba en el último tiempo en la provinicia: el espionaje político, los seguimientos y la creación de un cuerpo espécialmente entrenado para ello, sobre todo para políticos de la oposición, sindicalistas y miembros de la Iglesia.
Se describe además cómo los servicios de inteligencia en Santiago, que responden directamente a la vicegobernadora y esposa del gobernador, Mercedes Marina Aragonés de Juárez, se dedicarían a hacer inteligencia política.
Este es el caso, según el diario, de un grupo de profesores del Liceo Policial Juan Francisco Borges. Los espías que responden al Gobierno habían elaborado un listado con los nombres y apellidos de los profesores y a qué partidos pertenecen o en qué agrupación militan.
El diario describe también cómo clasifican los informes de los agentes infiltrados en diversas entidades religiosas, políticas y sociales según su grado de exactitud.
De acuerdo a un agente de inteligencia -cuyo nombre no se revela- se decidió vigilar a Sueldo "porque molestaba y empezaba a hacer quilombo. Siempre lo tuvieron vigilado. En un tiempo viajaron hasta Orán, donde él (Sueldo) estaba trabajando antes (de llegar a Santiago), para ver si le buscaban algo con qué presionarlo".
El informe estima que existirían más de 30 mil legajos de personas espiadas o investigadas por un cuerpo casi parapolicial de espionaje.

CLARIN - sábado 27 de mayo de 2000


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