El reparto del ingreso, cada vez más desigual

El 20% de la población que más gana se queda con el 53,2% de los ingresos y recibe casi 13 veces más dinero que los sectores más pobres. Esta tendencia que se agudiza año tras año. Datos oficiales del INDEC para Capital y Gran Buenos Aires



La riqueza cada vez se concentra más en la Argentina. Según los datos oficiales de la última encuesta del INDEC, de agosto último, el 20% de la población de mayores ingresos de la Capital y el Gran Buenos Aires se quedó con el 53,2%, mientras el 20% más  pobre recibió apenas e14,2%. Así, los primeros recibieron casi 13 veces más que los segundos.
Más ancha  es la brecha entre el 10% de ambas puntas de la sociedad: la franja más rica recibió el 37,3% de la torta y la más pobre el 1,5%. Casi 25 veces más.
La misma realidad se reproduce por hogares. El 10% de las viviendas más humildes se queda con el 1,4% de los ingresos y el 10% más rico, con el  35,8%.
Con estas cifras, el segmento más rico de la población alcanzó en agosto el récord en su participación en el ingreso. Y también los más pobres registraron otro récord: pero en la baja participación en la distribución de la riqueza.
Desde que el INDEC mide los ingresos de las personas y de los hogares, el 10% más rico de la población fue creciendo en todo momento en la captura de una porción mayor de la riqueza. Y lo contrario le sucedió al 30% más pobre.
En 1974, el 10% más rico tenía el 28,2%. Ahora, el 37,3%. En igual período, el 30% más pobre descendió del 11,3% al 8,1%. La convertibilidad no detuvo este proceso, en especial en detrimento de los más pobres que bajaron de recibir el 5,7% en 1990 al 4,2% en agosto pasado.
Según el INDEC, en la Capital y el conurbano -una región donde vive una extensa clase media que siempre fue un factor de atenuación de las desigualdades sociales- hay 11,8 millones de habitantes distribuidos en 3,2 millones de hogares.
La población activa es de 5,3 millones: 750.000 son desempleados y los ocupados suman casi 4,6 millones.
La población que recibe algún ingreso, como salario, jubilación, rentas, alquileres, (se excluye a los niños, a los inactivos y a los desocupados ) suma 5,5 millones.
Los especialistas sostienen que a la hora de declarar sus ingresos, y aunque la encuesta es confidencial, las capas más ricas tienden a declarar menos, por razones fiscales. Y también porque desconocen exactamente sus propios ingresos que, muchas veces, proviene de fuentes diversas, como dividendos o intereses o se confunde con el giro de sus negocios. En cambio, los que viven de un sueldo son más precisos porque conocen mejor cuánto ganan. Por esto es que los analistas opinan que la desigualdad social debería ser mayor que la que registran los datos oficiales. Aun así, de los datos surge que a la hora de repartir la torta los 553.000 más pobres tienen un ingreso inferior a los 150 pesos por mes, equivalente al 1,5% del total. Si se sube otro escalón hay 553.000 personas entre 150 y 225 pesos, con el 2,7% de los ingresos.

En la otra punta de la escalera viven 553.000 personas con ingresos que van de los 1.500 a los 11.000 pesos por mes, llevándose el 36,3% de la torta. Estas cifras oficiales reflejan una sociedad partida en dos. La mitad de la población porteña y del conurbano tiene ingresos inferiores a los 500 pesos mensuales, equivalente a apenas el 20% de la torta. La otra mitad se queda con el 80%.
Más grave es el contraste por hogares: en el 60% de las viviendas, donde viven 6 millones de personas, ingresa menos de 1.000 pesos por mes.

CLARIN 5/12/1998

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