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E1 ministro de Seguridad Institucional de Brasil, general Alberto
Cardoso, dijo ayer qué está "dispuesto a abrir los archivos"
en poder de los organismos de inteligencia sobre la Operación Condor en
su país.
Esas declaraciones fueron una respuesta a dos hechos diferentes,
ocurridos en los últimos 15 días. Por un lado, a fines de abril la
Corte Suprema brasileña ordenó al gobierno colaborar con el juez
argentino Claudio Bonadio, en la investigación sobre la desaparición
en Brasil en 1980' de tres argéntinos: Horacio Domingo Campiglia,
Mónica Susana Pinus de Binstock y Lorenzo Ismael Viñas.
El otro hecho, según informó ayer el diario O'Globo, fue el testimonio
brindado en Italia por la ciudadana ítalo-uruguaya Lilian Celiberti,
ante la Corte de Roma. En este caso se investiga la muerte de ciudadanos
italianos que también habrían sido capturados en Brasil, en 1978 y
llevados a Uruguay, víctimas de la Operación Cóndor, la represión
coordinada de los servicios de inteligencia de las dictaduras de la
región.
El general Cardoso dijo que ya tiene un equipo investigando los
documentos de la época que quedaron en los archivos de distintos
organismos de seguridad.
Sin embargo, agregó que todavía "no recibió" ningún pedido
oficial de la Justicia para abrir esas investigaciones. Esto parecería,
en principio, cóntradictorió con la decisión de la Corte Suprema
brasileña, que confirmó la orden dada a las autoridades para la
apertura de esos archivos. Ayer Clarín buscó más precisiones en el
Ministerio de Seguridad Institucional sin obtener una respuesta.
El militar brasileño señaló a O'Globo que jamás había oído hablar
de la Operación Condor. Dijo: "Primero intenté saber de qué se
trataba. Ahora estamos en la etapa de verificar la documentación que
existe con relación al tema".
Agregó que "todo lo que ayude al fortalecimiento de la democracia
es importante. Entonces, si la Justicia brasileña entiende que esa
investigación ayudará a fortalecer la democracia, tendrá que ser
apoyada y atenderemos sus pedidos".
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