La vigilancia global


 

Un
espía atrapado
en la Red

 

El Parlamento Europeo dio la alarma y las denuncias crecen; las comunicaciones electrónicas son blanco de un espionaje que perjudica a gobiernos, empresas, ONG y personas. Los servicios secretos de los países anglosajones, entre ellos los de Estados Unidos y Gran Bretaña, están acusados. En Internet hacen recomendaciones para defender la privacidad. Las primeras reacciones en la Argentina.


Por MARIA COPANI De la Redacción de Clarín
CLARIN 12 de marzo de 2000


El creciente conocimiento sobre la estructura, la organización y las actividades de Echelon, la red de espionaje de las comunicaciones a escala planetaria, levanta oleadas de denuncias en Europa y Japón y preocupaciones en Estados Unidos. En la Argentina, la Cámara de Diputados fue, la semana pasada, la primera caja de resonancia con pedidos de informes, repudios y el llamado a crear una comisión investigadora.
En los últimos días, las protestas sobre la organización de vigilancia de telecomunicaciones que involucra a los servicios secretos de cinco países anglosajones (Estados Unidos, Gran Bretaña; Canadá, Australia y Nueva Zelanda) subieron de tono. Un editorial del diario japones Mainichi Shimbun disparó: "Echelon es un poderoso instrumento del arsenal económico estadounidense. Llegó el momento en que Japón haga sentir su voz".
Un artículo de Le Monde, el viernes, cargó más las tintas: "la CIA y la NSA (National Security Agency) justifican sus actividades de espionaje", tituló. El jueves, George Tenet, jefe de lá CIA, aseguró al Congreso de los EE,UU., que la agencia sólo interviene cuando considera que una empresa es afectada en sus intereses por un competidor que actúa deshonestamente. "Nosotros llevamos el expediente a la Secretaría de Estado o a la Secretaría de Comercio y son ellos lo que deciden qué deben hacer", afirmó. Se trató de una tácita confirmación de las hasta aquí desmentidas actividades de espionaje comercial de servicios secretos estádounidenses.
A su vez, la NSA envió una carta a los miembros del Congreso para adelantarse a una eventual comisión investigadora. La explicación que dan sobre sus actividades es al menos sorprendente, dicen que quieren asegurarse de que las conversaciones estén protegidas contra intrusos.
El jueves también se había acentuado el escándalo con un informe del ZDNet News, uno de lós sitios de consulta de Internet más prestigiosos de Estados Unidos. Allí se daba cuenta de las duras críticas dirigidas al presidente Bill Clinton por parte del líder de la mayoría parlamentaria. Dick Armey dijo: "La administración esta llena de doble discurso sobre el tema de la pri vacidad en Internet. Mientras el presidente alecciona a la industria de la información sobre la importancia de la privacidad de los consumidores, la administración permite al Big Brother seguir nuestros movimientos por la Web".
En la Argentina, miembros de la Cámara de Diputados de la Nación han elevado tres proyectos. redactados en tono enérgico. Firmaron diputados oficialistas y opositores. En ellos se pide una declaración de repudio, un pedido de informes al Poder Ejecutivo y la creación de una comisión bicameral de investigación. Además la diputada Marcela Bordenave viajó a Puerto Rico, donde se reunirá con miembros de la Asamblea Legislativa. El tema: la base de interceptación de Sabana Seca.
Se trata de uno de los puestos de espionaje de las comunicaciones del sur de América que utilizaría el sistema Echelon. Las bases del sistema en Australia y Nueva Zelanda "se utilizaron para monitorear las comunicaciones argentinas y transmitirlas a estaciones de escucha británicas durante la guerra de Malvinas", dijo recientemente a Clarín el más renombrado experto en política electrónica, Duncan Campbell, consultor del Europarlamento en materia de inteligencia y comunicaciones. También denunció la existencia de cuatro bases que monitorean las comunicáciones en Latinoaméria desde Puerto Rico, Canadá, Estados Unidos y en una isla del sur de Inglaterra.
Otros de los blancos de las intercepciones de Echelon con fines económicos, militares o políticos, habrían sido dos ministros de Margaret Thatcher, la princesa Diana de Gales, la Madre Teresa de Calcuta y el papa juan Pablo II. Y organizaciónes como Amnesty International, Greenpeace y Christian Aid.
¿Que se puede hacer para preservar la privacidad?, es la pregunta del día. Un ciudadano común llamaria por teléfono a un pariente en el extranjero y sabe que su llamada es automáticamente captada por los satélites de la red, enviada a bases terrenas y procesada en computadoras cargadas de programas de reconocimiento de voz. Inútil decirlo por fax o por e-mail: las técnicas de reconocimiento de caracteres permiten a una computádora leer los mensajes interceptados.
El informe Campbell hace denuncias muy graves que involucran a tres empresas informáticas. Concretamente dice que en 1995 la NSA se interesó en los sistemas de seguridad de los programas de correo electrónico de Microsoft, Netscape y Lotus. "Las compañías acordaron adaptar sus softwares reduciendo el nivel de seguridad provisto a usuarios de afuera de EE.UU." Lo mismo se hizo con las versiones al exterior de los programas navegadores de Internet que manufacturan Microsoft y Netscape, Esto -concluye el informe- habilitó a la NSA para vulnerar y leer mensajes que debían ser seguros.
La violación a la privacidad en Internet se ha instalado como problema a resolver en tres niveles: individual, colectivo y gu bernamenta. Lo que hicieron algunos gobiernos fue reforzar su seguridad. Cuando estalló el escándalo Echelon, la mininistra de justicia de Francia, Elisabet Guigou, dijo que desde un año atrás las empresas francesas habían sido autorizadas a codificar sus comunicaciones importantes, lo que en lenguaje técnico se llama encripta ción, para evitar intrusiones. En esta materia Francia y Alemania tomaron la delantera con desarrollo e inversiones en programas adecuadamente protegidos.
Para comprender la lógica que esgrimen los controladores de la información privada, es útil revisar el argumento que expuso Zbigniew Brzezinski a Philippe Riviere, periodista de Le Monde: "Cuando se tiene la capacidad de conseguir informacióm, es muy difícil imponer barreras arbitrarias. ¿Debemos negarnos a leer?", dijo quien fue Consejero de Seguridad Nacional de los Estados Unidos durante la presidencia de james Carter.
Si los países involucrados se sienten con licencia para espiar, entonces el problema se plantea en otros términos. Si no es posible evitar ser espiado, al menos se pueden cerrar las ventanas, como han tratado de hacer Alemania y Francia. Y la pa- labra es siempre "criptografia", o sea el desarrollo de sistemas propios y fuertes que preserven la confidencialidad.

Un ojo en Internet
El crecimiento explosivo de Imternet en general y el correo electrónico en particular, ha hecho de este campo un blanco fácil para la invasión de la privacidad. Los gobiernos espían y son espiados. Las empresas, también. Y los ciudadanos comunes se ençuentran en estado de indefensión ante la sistemática invasión de su privacidad.
A nivel colectivo, este estado de cosas ha suscitado y alimentado movimientos de "militancia virtual". watch Echelon es uno de los más poderosos. Fue creado en diciembre pasado por tres organizaciones no gubernamentales: American Civil Liberties Union (ACLU), Electronic Privacy Information Center (EPIC) y la Omega Foundation. No se trata de pequeños grupos espontaneístas. La Omega Foundatión fue Ia organización que preparó el primer informe al Parlamento Europeo.
Desde su sitio en Internet instan a los ciudadanos a participar activamente: "¡Póngase en acción! ¡Exija a los miembros del Congreso que investiguen a Echelon!" Y facilita un formulario listo para ser llenado y enviado inmediatamente.
El caso Echelon es ciertamente el más grave y más resonante escándalo de violación de la privacidad. Pero no es el único. Hay denuncias sobre otras redes de índole policial que controlan las actividades de los cibernautas, en China, en Rusia, en Australia, por mencionar sólo tres casos. Los usuarios de Internet se sienten controlados por los gobiernos Y también por empresás privadas.
No es noticia que hay empresas que trafican datos personales. Se trata de una práctica comercial de dudosa legitimidad que ha precedido al auge de Internet. Hoy es difícil encontra a alguien que jamás haya recibido una carta o llamado telefónico (de una empresa a la que nunca ha dado sus datos) donde se le anuncia que ha ganado un viaje, un celular o una computadora. Con los avances teçnológicos esta práctica se ha agravado sensiblemente. La lista de "controladores de Internet", en el rubro "empresas", podría estar encabezada por DoubleClick, a quien se acusa de negociar los datos privados de los usuarios de Internet.
La visita a sitios de Internet suele dejar huellas. Muchos grandes sitios instalan en la computadora del visitante pequeños archivo (llamados "cookies") que permitirán identificarlo en su próxima visita. En base a este método, DoubleClick ha confeccionado una gran base de datos con información personal sobre usuarios de Internet, tales como su nombre, dirección, gustos y hábitos en Internet.
Contra estas prácticas han protestado organizaciones tales como el Center for Democracy & Technology.(CDT), quien puso con éxito un formulario online listo para ser firmado y enviado al presidente de DoubleClick, Kevin OéConnor una no- ta que comienza así:"Estimado Mr. OéConnor: Yo no déseo que DoubleClick sepa mi nombre, domicilio o cualquier otra cosa sobre mí".
Las protestas tuvieron un eco devastador, y la empresa hace unos días ha debido dar un paso atrás. "He cometido un grave error. Fue una equivocación recolectar esa información en ausencia de normas establecidas por el gobierno o la industria y, hasta que estas normas no existan, no intentaremos hacerlo de nuevo", dijo Kevin OéConnor. Según reseñó el diario italiano La Repubblica el martes "el escándalo por esta enésima amenaza a la privacidad de quienes usan la Red había explotado hace más de un mes. A fines de enero la concesionaria, luego dè las denuncias de varios grupos de tutela de los derechos electrónicos de los ciudadanos americanos, admitió haber recogido nombres, apellidos e información sobre el comportamiento online de todos aquellos (las estimaciones háblan de 100 millones de personas) que habían visitado uno de los 11.500 sitios" esponsoreados por DoubleClick.
A modo de defensa individual de la privacidad, varios sitios de Internet aconsejan cómo codificar la correspondencia, cómo navegar anónimamente o cómo evitar que se introduzcan "cookies" en la computadora personal. Uno de ellos pertenece a la ya tradicional Electronic Frontier Foundation, fundada en 1.990, quien ofrece "doce simples pasos para preservar la seguridad de los datos".
Ni siquiera el modo de navegar por Internet sería un secreto para la NSA, aunque Microsoft lo haya refutado. El último reporte al Europarlamento dice claramente que la seguridad de los programas de navegación de Microsoft y Netscape había sido sensiblement disminuida al distribuirse al exterior. Y así lo ratificó el autor del informe ante la Unión Europea Duncan Campbel: "Esto hace posible vulnerar la seguridad del programa. Y eso fue lo qúe se hizo en los sistemas de la NSA. De modo que Microsoft no puede negarlo.¡Prácticamente lo admitieron! Dijeron que se había hecho para cumplir con las regulaciones de exportación de los Estados Unidos, y éstas exigían que, si algo sale de los Estados Unidos, la NSA pudiera escucharlo".
Esto podría plantear un conflicto ~de intereses entre las leyes de los Estados Unidos y las de los países a los cuales se distribuye el producto. Y también varias preguntas. ¿Las filiales de las multinacionales no deben someterse a las leyes vigentes de cada país? ¿Las leyes argentinas permiten que lo que entra al país tenga una puerta abierta a las escuchas de la NSA? No hay mecanismos legales que aseguren el derecho a la privacidad y las libertades individuales? ¿Quién controla a los controladores?


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