Como son los métodos que se usan para estafar con tarjetas

En la mayoría de los casos detectados en la Argentina hay comerciantes comprometidos.Generalmente no se hacen falsificaciones perfectas. Según la Federal, es una modalidad delictiva que crece en forma notoria.


Las estafas con tarjetas mellizas son un dolor de cabeza para la Policía Federal. La razón es simple: por ser relativamente novedosas, como ocurre con otras maniobras informáticas, no están suficientemente legisladas en la Argentina.
"Las investigaciones dan resultado. Pero lo más difícil es conformar la prueba", explicó a Clarín el comisario Jorge Humberto Oriolo, jefe de Investigaciones Preventivas de la Federal.
Al igual que las administradoras de tarjetas, la Policía prefiere no decir el número de casos denunciados o resueltos. " son bastantes", indicó enigmático Oriolo.
Veinte días atrás fue apresada una banda que maniobraba con tarjetas de usuarios chilenos, estadounidenses y mexicanos que alguna vez pasaron por la Argentina para comprar ropa en una casa de cueros. En ese comercio supuestamente les copiaron la información de la banda magnética que tiene toda tarjeta plástica. El procedimiento permitió secuestrar 38 plásticos, una lectora de tarjetas, una grabadora de banda magnética y un lector de disco de computadora que almacena mucha información (100 megabytes).
"Para llegar a este resultado tuvimos que hacer un enorme trabajo de inteligencia.Aunque muchas cosas las vemos con la gente de Interpol, acá hay que pensar innovadoramente, como lo hacen los delincuentes" reflexiona el comisario.
Los tipos de estafa con tarjetas truchas están más o menos tabulados. Son los siguientes:

- Sin tarjetas. Los cacos utilizan los números de las tarjetas y los datos de la gente. Muchas veces para obtener la información que no aparece en la tarjeta, se valen de engaños utilizando el teléfono.
Por ejemplo: llaman para preguntar cuáles son los servicios de débitos automáticos adheridos, los nombres de los padres, o si realizó recientemente algún viaje donde utilizó la tarjeta.
Todo dato, por inocente que parezca, puede ser útil para hacer una compra telefónica. Puede servir para engañar a quienes realizan preguntas por razones de seguridad, para chequear la identidad del titular de la tarjeta.
Una vez que la mercadería es retirada, desaparece el comprador que utilizó los datos. Meses después viene la discusión entre el comerciante, el banco emisor y el legítimo dueño de la tarjeta.
Otra modalidad, más simple, es hacer varias copias del cupón de la tarjeta antes de devolvérsela a su dueño. Y los cupones son distribuidos entre distintos comercios dispuestos a prestarse a la maniobra.

- Tarjetas truchas. Con los datos de las tarjetas, los delincuentes pueden intentar una falsificación medianamente buena del frente del plástico. Pero en algunos casos, ni se molestan en copiar las marcas, los hologramas o las tintas reactivas a la luz ultravioleta que tiene los plásticos. Simplemente toman cualquier pedazo de plástico, imprimen los datos del frente necesario para hacer los cupones y luego, por un porcentaje, acuerdan compras con comerciantes que se prestan a la maniobra.
Otra modalidad, más refinada, consiste en copiar el frente de la tarjeta y alguna de sus medidas de seguridad visibles. Aún en estos casos, según los registros de la Federal, se necesita la complicidad del comerciante, ya que las copias son imperfectas.

- Tarjetas mellizas . Son las estafas de última generación con tarjetas. En el momento en que el poseedor de la tarjeta la entrega para pagar su compra en un comercio, un cable une a la máquina que pide la autorización con una computadora. De esa manera " chupan" los datos de la banda magnética. En el "mercado de los cacos" vale unos 150 pesos, según fuentes policiales.
Generalmente, esa información es guardada durante algunos meses, para dificultar el rastreo del comercio que realizó la maniobra. Luego, los delincuentes eligen al azar las bandas magnéticas que van a copiar. La réplica de la banda magnética se realiza sobre un plástico falsificado o, las más de las veces, en cualquier tarjeta con banda. Esta modalidad se llama en Estados Unidos "skimming" (borrado fino).
Ultimamente las preferidas por los delincuentes son las tarjetas de las cadenas de juegos electrónicos. Claro que en este caso, es necesaria la complicidad de comerciantes dispuestos a prestarse a la maniobra. Las falsificaciones más prolijas, son siempre más difíciles: aunque existe varios casos detectados, no son la mayoría.
" Habría mucho menos delitos de este tipo si las administradoras realizaran una verificación más exhaustiva de los comercios que adhieren al sistema de tarjetas. Otra forma de reducir estos delitos podría lograrse si existiera una revisión más responsable de las tarjetas por parte de los comerciantes", concluye el comisario Oriolo. Por ahora, las estafas con tarjetas truchas y mellizas, son de difícil prevención.

Autor: Alejandro Matvejczuk

Diario Clarín del 5 de febrero de 1999.

 

COMO PUEDEN PREVENIRSE LOS USUARIOS

Los usuarios que no quieran que les dupliquen sus tarjetas deben tomar una serie de recaudos.No hay guías prácticas. Pero los especialistas de los bancos y de las tarjetas coinciden en los siguientes puntos:

- CUPONES. No anote el número de teléfono en el cupón de compra de una tarjeta. Con el cupón, más el número de teléfono hay quienes se hacen pasar por empleados de la tarjeta para obtener información relevante para falsificarla.

- TELEFONOS . No dar información telefónica de la tarjeta, excepto cuando el usuario sepa con quién está hablando. Muchos falsificadores utilizan el truco de llamar impostando identidades para obtener información indispensable para hacer tarjetas truchas.

- INTERNET . No dejar los datos de las tarjetas en Internet, en aquellos sitios considerados "inseguros". Los sitios seguros se diferencian de los demás porque tienen el dibujo de un candado en la barra inferior de la ventana. Las favoritas de los delincuentes son los sitios que ofrecen sexo virtual. Un par de semanas atrás, en Turquía, apresaron a un falsificador con 15.000 datos de tarjetas absorbidos de páginas de adultos.

- ANULACIONES . Cuando se anula la operación en un comercio, destruir el cupón que no se vaya a utilizar.

- FIRMA. Firmar el reverso de la tarjeta. Si queda sin firmar, en caso de extravío cualquiera puede estampar su firma y hacer compras con una firma falsa. La firma al dorso de la tarjeta es una medida de seguridad en favor del usuario.

- DOCUMENTO. Presentar su documento cuando el comerciante lo solicita sin molestarse.

 

QUÉ DEBEN HACER LOS COMERCIANTES

Cuando el usuario desconoce una operación realizada con una "tarjeta melliza", quienes pagan son los bancos o los comerciantes. Los primeros disponen de recursos para evitar sorpresas. Los comerciantes, en cambio, no siempre saben qué hacer. Para evitar ser sorprendidos, los especialistas aconsejan:

-IDENTIDAD Emitir cupones genuinos. Eso significa que el usuario de la tarjeta es quien debe hacer la operación, y no un familiar o un "amigo".

-AUTORIZACION Solicitar la autorización, aún cuando las demoras en la comunicación pongan en riesgo la venta.

- MIRAR Verificar la existencia de las medidas de seguridad de la tarjeta. El holograma es fundamental. Luego, hay que mirar el panel de firma y el aspecto general de la tarjeta.

- FIRMA No aceptar tarjetas sin firma. Si se recupera una tarjeta extraviada sin firmar ( las administradoras pagan recompensas que oscilan entre 20 y 30 pesos por el recupero), quien termina pagando las compras apócrifas son los comerciantes que aceptaron plásticos que no cumplían los requisitos formales.

- DESTRUCCION Cada tres años debe destruirse la información almacenada en el comercio.

- REVENTA Evitar la reventa de cupones en cualquier parte. Hay quienes los compran (generalmente por importes chicos) para luego agregarles un número más a la izquierda. Los cupones se pagan en 48 horas. Los fraudes se descubren unos días después. Pero entonces, ya es tarde.

Diario Clarín del 3 de febrero de 1999.


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